viernes 10 de abril de 2009

Acerca de los Desafíos


Si usted está a punto de ingresar en el fantástico mundo de los desafíos, no desista antes de intentarlo. ¡Vale la pena!

Lea con atención estas reflexiones y dése una oportunidad.

¿Qué le parece este pensamiento?: “Lo difícil no existe; lo imposible, me va a llevar un poco más de tiempo”. O este otro: “Todos mis sueños son realizables mientras la vida no me demuestre lo contrario”.

Esto tiene la finalidad de poner en marcha su fe y su optimismo, pues la energía sigue al pensamiento.

Ahora conéctese con su deseo…

¿Ya lo hizo?

Piense que afrontar un desafío habrá de ponerlo en contacto con todo aquello que se encuentra latente y dispuesto a ser activado en usted. ¡ No se pierda la maravillosa ocasión de descubrirse ! ¡ Vamos, no arrugue !

¿Qué me dice del entusiasmo y la voluntad que podrían despertar en su interior?

Procure ahora dar otro paso: establezca con precisión la primera meta y vea cómo se siente al avanzar.

Redoble esfuerzos. Corra riesgos. No se deje capturar por la desesperanza. ¡ Otros lo han logrado antes que usted ! Si llegó a esta etapa, ya no querrá volverse atrás.

No escuche a nadie: sólo a su intuición. La gente que no ha vivido esta experiencia no va a comprenderlo. Busque a sus pares: ellos sabrán apoyarlo en los momentos de silencio y oscuridad. A veces el horizonte se desdibuja de tanto que se aleja.

Ah, tenga cuidado con la envidia de los que no se atreven. No van a perdonarle la osadía de haberlo intentado.

La experiencia presentará dificultades, obstáculos e impedimentos que generarán demoras aleccionadoras. Conserve la serenidad para mantenerse receptivo y trabaje en el desarrollo de las cualidades de observación, asimilación y síntesis. Convierta el conocimiento en sabiduría mediante la acción.

Piense que, en un futuro podría encontrar alguna persona que desee zambullirse en esta aventura y usted podría ser su compañero de viaje. Nunca se sabe…

Y si acaso no alcanzara lo que busca, no importa: ¿no es más relevante el proceso que el resultado? Piense en el placer de haber llevado a la práctica sus mejores habilidades y de haber parido nuevos recursos internos. Este es su auténtico patrimonio, del cual nadie podrá despojarlo.

Haga la prueba: Atrévase a caminar sobre el fuego.
¿Se anima?
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miércoles 1 de octubre de 2008

Crianza




A veces uno va creciendo entre silencios y ausencias, desconectado de la ternura, de los afectos ... Y va cumpliendo años mientras pasa el tiempo. Uno es obediente ...

Pero se va congelando ...

* * * * * * *

Alguna vez uno escribe un poema que dice algo así: “… la casa está vacía… el silencio escucha, pero nunca responde, porque teme y se esconde…”
La falta de palabras de los otros origina la propia falta de palabras, porque uno no puede aprender a hablar si no le muestran cómo hacer.
Cuando los que crean y crían sólo han conocido el lenguaje del silencio, transmiten y enseñan silencio.

Culpa de los ancestros ...

* * * * * * * *

La línea que separa el silencio del frío es difusa. Inexorablemente, alguna vez uno cruza el umbral y se congela del todo.
Se congela el deseo y se pierde la posibilidad de encontrar ternura. Toda la existencia se congela. Uno se ha extraviado y trata de buscarse. En medio de tanto frío no puede encontrarse porque se paraliza y la búsqueda se detiene.
Un niño que se congela no puede crecer.
Cuando uno se ha congelado siendo niño llega fácilmente al odio, porque en el frío es más fácil sostener el odio y jamás se desarrolla la ternura. El frío le impide anidar: es abortivo.
Después uno da lo que ha recibido hasta que empieza a sentir mucho frío. Pero como no puede hablar ni moverse, no pide ayuda.

Los efectos del hielo en el alma ...

* * * * * * * *

De todas maneras, siempre puede suceder algo que a uno le permita remojar su alma en agua calentita y comenzar a descongelarse ...
Lo primero que irrumpe es el deseo: la paradoja es que gracias al hielo se ha conservado intacto, fresco y vigoroso. Luego aparece la necesidad y uno reclama ternura. En este punto conviene apresurarse ya que se puede volver al estado de congelamiento: el agua calentita podría enfriarse por la presencia del hielo.
En cuanto aparece una fuente de ternura, uno la percibe y el proceso del deshielo se acelera hasta que no quedan rastros. Finalmente, surge la palabra y uno habla porque ha regresado.
Así uno descubre que eso que los humanos llaman amor no es lo contrario del miedo ni del odio, sino lo contrario del frío... del hielo... del congelamiento del alma...

En ese momento, uno sabe que está en condiciones de amar...

sábado 5 de julio de 2008

Caminando Cuentos

Los invito a participar de una experiencia muy creativa y original que se está realizando en Argentina.

Se trata de una caravana que recorre diversas provincias de nuestro país, en donde narradores van contando cuentos a medida que recorren diferentes lugares.

Descubran y disfruten de este universo ingresando en:

Caminandocuentos

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jueves 3 de julio de 2008

Café solo


Hoy deseo compartir un texto de Manuel Vicent, para reflexionar sobre el verdadero valor de la vida. Espero que lo disfruten. Ana



Sé perfectamente que el día en que me muera no echaré de menos los grandes acontecimientos que pude haber vivido, sino el perfume de café con tostada y algunas pequeñas sensaciones, por ejemplo, estirar la pierna hacia el lado fresco de la sábana en las madrugadas de primavera cuando cantaba el mirlo en el jardín.

Si me da un poco de pereza morir es porque ya no podré ir por las mañanas a comprar el periódico ni contemplar de camino en la parada del autobús los rostros frescos de las adolescentes que tienen aún todo el amor por delante.

Mi lucha por la existencia consiste en que a la hora del desayuno sea mucho mas importante el aroma del café que las catástrofes que leo en el periódico abierto junto a las tostadas.

También es muy placentero llamar por teléfono a algún amigo a media mañana para que te cuente los últimos rumores. Por un lado está la Crítica de la razón pura, de Kant, y por otro están los chismes. Supongo que los chismes de las tertulias será lo último que uno recuerde con una marca mas endeleble que cualquier filosofía, y junto a ello estará la suavidad de un paseo vespertino, algunas puestas de sol, las lecturas de noche en la cama con la amorosa luz de la mesilla.

Quisiera saber qué hace llorar a los moribundos más sabios. Sin duda, sus lágrimas no se deben a los triunfos que consiguieron ni a las grandes tragedias que soportaron, sino a los sencillos placeres que experimentaron, a la gente buena que conocieron, a los alimentos que degustaron con parsimonia entre amigos.

¿Qué es la muerte?

Tal vez la muerte consiste en no tomar ya más una medialuna crujiente con el café por las mañanas junto al ventanal ni enterarse ya nunca jamás de los resultados del Campeonato cada domingo.

Al final de todas las religiones y filosofías, en medio de tantos dioses, héroes y sueños, resulta que la vida no es sino un conjunto de chismes y un nudo de aromas, una pequeña costumbre cuyos pilares más sólidos son de humo y salen de ciertas tazas frente a las cuales uno ha sido feliz.
* * * * *

sábado 5 de abril de 2008

Acerca de la madurez


Somos gestados. Nacemos. Florecemos. Atravesamos crisis en las que el fuego purificador nos devora y perdemos partes del ego. Al cambiar la visión, renacemos y nos redimensionamos.

Inexorable proceso de tallado y refinamiento del ser humano…

La madurez es un momento en el que la cosecha somos nosotros.

La mismidad empuja desde adentro: morimos como clones de la especie y nos parimos en nuestras diferencias, ésas que nos declaran únicos.
Momento de entrega e innovación… No podemos seguir viviendo sólo para nuestros intereses. Esto volvería irrelevante nuestra existencia.

Se impone saldar las deudas con la vida.

Hay tareas específicas a realizar. El cultivo de la impersonalidad completará la educación del ego: cuando dejamos de ser el centro, nos centramos. La sabiduría que hayamos alcanzado tendrá que ser legada y el desapego nos dará las instrucciones para continuar hasta que sea hora de partir.

En la etapa de integración de todos nuestros recursos que es la madurez, descubrimos que somos responsables cuando nos damos el placer de poner en práctica nuestros mejores talentos.
Recién entonces comprendemos qué significa hacernos cargo. Recién entonces empezamos a vivir.

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viernes 8 de febrero de 2008

Acerca de la libertad



Atravesaba una profunda crisis cuando leí esta frase: “La libertad consiste en desprenderte de todas tus anécdotas inconclusas”.

Mi historia estaba llena de esas anécdotas. En ellas me justificaba y sostenía, aferrando el pasado y alimentando argumentos en los que hacía identidad.


Encadenada a la repetición - espejismo del orden que impone renunciar a la libertad - supe que me hallaba frente a dos opciones: soltarme de la seguridad o convocar a un destino que me despojara de la misma.

Decidí tomar la iniciativa.

Provoqué un quiebre y la vida tuvo la gentileza de ocuparse del resto. Derribé algunas de las estructuras más livianas mientras resistía frente al derrumbe de las más antiguas y pesadas.

Fui expulsada de la cuna en la que me había refugiado durante años y obligada a enfrentar la pérdida de lo familiar.
- Nadar en aguas oscuras junto a tiburones hubiese sido menos aterrador -.

Frente al vacío, permanecí en silencio. Esperé, convertida en nada, hasta que renació la confianza.

Un día desperté con intención de celebrar.

Me puse de pie y dí el primer paso hacia la libertad.

Sólo el primero…


domingo 27 de enero de 2008

Interiores


Sensaciones vibrantes.

Color rosado en la mirada.

Ambigüedades instaladas.

Pensamientos que se comen a sí mismos
retardando decisiones e imponiendo esperas no deseadas.

Hostilidades no resueltas
empujando desde adentro.

Sombra-luz tironeando la conciencia.

Elección.

Espacios vacíos,
cada vez más vacíos,
convocando a la nada-todo.

Saltos atroces desde abajo
intentando ascender.


Palabras fusiladas y sangrantes
- no se escuchan -.

Tristeza que profana
- violadora implacable -.

Esperanza degollada
- mutilando el alma -.

Amor-odio tironeando la conciencia.

La vida-muerte dando gritos.

Todo acaba-comienza.

Sembrar es cosechar.


¿Habrá un mañana?



viernes 14 de diciembre de 2007

Sufrir


Sufrir es caer a lo profundo desde lo alto.
Es desterrarse de la vida.
Es disolverse en el caos.
Es olvidar el contacto con la magia,
traicionando a la esperanza.
Es no querer hablar con Dios
y soltarse de su mano,
perder el rumbo y conocer el desamparo.

Sufrir es despreciar la plenitud.
Es desoír el llamado del amor,
aniquilando el corazón
en un juego perverso de poder con el dolor,
Es, a la vez, llorar y sonreír,
contemplar en silencio y, pudiendo elegir,
elegir la propia destrucción.

Eso es sufrir.


lunes 12 de noviembre de 2007

Estallido




Apareciste en mi vida y abrí la puerta.

Primero tuve que dejar salir el pasado, creando un lugar para que pudieras ocuparlo.

Aprendí a dejar ir. Tuve que eliminar y destruir sin piedad lo más terrible: mis corazas.

Pero eras tan sutil y penetrante que se borraron los límites y se disolvieron las piedras.

Hiciste estallar las intensidades de mi alma y aprendí a escucharlas.

Me solté el pelo y me solté de mis miedos. Ahí estaba la pasión.

Me descubrí poderosa en el amor que despertó en mí. Y brotaron sensaciones olvidadas, contenidas, encadenadas.

No hay peor manera de esconderse de uno mismo que negándose a sentir. Es excluírse de la vida.

Apareciste, y tu presencia vino a recordármelo.

Ahora no quiero que te vayas. Ahora que he permitido que me abrieras el corazón, quiero que te quedes conmigo para compartir este estallido.

Porque sos parte del milagro.


martes 18 de septiembre de 2007

Guerrero y Espada


Un guerrero clava su espada en el mar.

No es un guerrero.
Es un cobarde que le teme a la sangre.
¿Luchar con el mar?
Lucha inútil contra fuerzas superiores.

¿Por qué no crear una fuerza
Que tenga su forma y su medida
Y entonces pelear?

Poca sabiduría.

Toma otra espada
Se atraviesa a sí mismo
Y da en el blanco.

¿Y ahora qué?

No comprende.
No hace falta la espada
Para ser un guerrero.

Ausencia de certezas.

Nunca las ha tenido.
Nada en lo cual creer.
Nada que dirigiera su mirada hacia lo alto,
O hacia lo lejos,
O a lo profundo,
- da igual -.
Todas las direcciones conducen a uno mismo.

Debe aprender a generar verdades
Y hacerlas propias.
Comprenderlas, creerlas,
Dejarse atravesar por ellas.

La lucidez de la conciencia
Concede más poder que mil espadas.


viernes 31 de agosto de 2007

Gestación


Oscura y tensa el alma
Produce un instante de terror y se contrae
Desfigurando el rostro y la esperanza.

Desde el vientre de las propias sombras
Emerge la luz
Ordenándolo todo.

En el centro del cuerpo se ocultan los enigmas.

No hay miedo si la luz irrumpe
Y ocupa su lugar

En el centro del cuerpo.

Se enfrenta la luz con la sombra
En diálogo feroz
Orden y caos
Generando la vida con dolor.

No hay otro modo de gestarse
Que no provenga del silencio
Ni otro lugar para la luz
Que el ofrecido por la sombra.

En el centro del cuerpo confluyen los designios.

Nace el amor cuando la luz irrumpe
Y ocupa su lugar

En el centro del cuerpo.

Ahora el alma, serena, se relaja
Devolviéndole al rostro la figura perdida
Y el resplandor de la esperanza.

miércoles 15 de agosto de 2007

Juegos de Luz y Sombra



Humano, eres un pasajero de la luz
-esto es algo que no puedes comprender-.

Cuando vaciles, te disperses o te pierdas,
ponte de pie, celebra, vive, canta y ama.
Inventa nuevos mundos con la luz y la sombra:
¿no ves que el desafío consiste en integrarlas?

La sombra es sólo el otro lado de la luz
-eterno juego del juego de la vida-.
No correrás peligro, entrégate y confía.
Y si, en el juego, es ella quien te atrapa
no te resistas a su abrazo, abre tu alma
y atrévete a mirar en tu interior.

También eres un pasajero de la sombra
-esto es algo que no puedes comprender-.

Siempre caminarás hacia la luz
-tejedora de la trama de tu ser-
Descubrirás que, sostenido en ella,
después de cada muerte inexorable
-trama secreta del misterio de la vida-
vibrante y luminoso volverás a nacer,
firme y resuelto proseguirás el viaje,
al aprender las reglas, dominarás el juego
y nutriendo al amor, alejarás al miedo.

Humano,
eres un pasajero de la luz Y de la sombra.
Toma el secreto del misterio de la vida
e intenta comprender.


NOTA: Imagen que ilustra el texto: "Inspiration in Black", de Misha Gordin

sábado 11 de agosto de 2007

Pequeño poema al Amor



¿Cómo será la experiencia del amor?
¿Será como crear un universo?

El amor,

¿Será capaz de soportar el tiempo?
¿Precisará de las palabras?
¿Se asustará de los silencios?
¿Se expresará con la mirada?
¿Podrá definirse en unos versos?
¿Cuál será la señal de su llegada?
¿Y cómo haré para reconocerlo?
¿Y si se escapa sin decirme nada?
¿Le gustará jugar o será serio?

Si llega por la noche,

¿traerá su propia luz?
¿Tendré que esperarlo levantada?

Y si no llega a mi vida,

¿Qué le dará sentido?
¿Qué le dará esperanza?

¿Qué hará el amor conmigo?
¿Qué dones me traerá?

Y yo,

¿sabré valorarlo cuando llegue?
¿Permitiré que me modele?
¿Me entregaré a él con humildad?

Y el amor,

¿aceptará enseñarme sus secretos?
¿Querrá su arte conformar mi mundo?

Y si un día se va,

¿sabré dejarlo ir, morir con él,
penar y renacer en los recuerdos?

Cuando mi alma regrese en otro tiempo,
en otra identidad, en otro cuerpo,
habrá de conservar en sus memorias
la intensidad de este momento.
Y cuando no retorne más,
cuando disuelva en la nada su pasado,
alma y espíritu en la nada inmersos,
serán inmensidad, serán eternos.
Yo no seré más, pero el amor seguirán siendo.
Y siempre quedará quien se pregunte
cómo será la experiencia del amor,
como yo me lo pregunto en estos versos.


NOTA: Imagen que ilustra el poema: "New Moon Eclipsed", de Rob Gonsalves

miércoles 8 de agosto de 2007

Entre la Niebla y la Tristeza


¿Adónde están ahora las palabras de los que decían amarte?
Respiras oxígeno y niebla. Se diluye tu sangre, convirtiéndose en agua.
La tristeza se aloja en cada célula. Tienes todo lo que quieres y mucho más.
Sin embargo, te preguntas incesantemente adónde están las palabras de los que aseguraban amarte.
Quizás están aún allí. Pero ya no te son suficientes.
Quieres más. Otras palabras. Nuevas palabras.

La realidad se fragmenta en tu interior y sigue su curso, indiferente a tu tristeza.
¿Será una ilusión la realidad? ¿Cómo saberlo? Apuestas a que lo es y apuestas a que no lo es. Total… ¿qué importancia tiene ahora?
Intentas desprenderte de todas las preguntas, simplemente dejándolas partir. Te agobian con su peso y su ruido.

Hoy tus manos están resecas y quebradas de tanta privación. Los besos que nunca fueron dados revientan en tu boca, agolpándose con la urgencia de ser entregados y compartidos.
Estás entrando en proceso de extinción. Para bien o para mal.
¿Cómo no sentir, entonces, una inmensa y negra tristeza adentro de esos muros blindados?

Tal vez, a fuerza de ganar intensidad, sea tu tristeza quien pueda ser capaz de destruirlos y liberarte.


miércoles 1 de agosto de 2007

Sólo palabras...




Hoy sólo tengo palabras destrozadas,
cautivas en espacios de agónico destierro.
Palabras malheridas, reducidas a polvo,
vacilantes, furiosas, rendidas, apenadas.

Tengo palabras turbulentas y ominosas
acechando en la sombra, adueñadas del tiempo,
imponen su presencia - obreras poderosas -
construyendo prisiones que castran el deseo.

Tengo palabras de ternura y entrega.
También de olvido, justicia, guerra y muerte.
Palabras que, en el intento de alejarte,
sólo crean los profundos abismos que sustentan
mi verdadera urgencia: la de amarte.


miércoles 25 de julio de 2007

Cuando seas grande ...




Cuando seas grande …

Sabrás que nada es bueno o malo, excepto tu intención.

Percibirás que no existe ni el espacio de adentro ni el espacio de afuera.

Comprenderás que lo sutil es la verdadera sustancia de todo lo concreto.

Revalorizarás el dolor, sin sobredimensionarlo ni convertirlo en tu estilo de vida a través del sufrimiento.

Aceptarás que hay muchas maneras de mirar la realidad y, cada vez, elegirás la que sintonice mejor con tu naturaleza interior. Eso es ser fiel a ti misma.

Observarás que te vuelves más controladora cuando enfrentas el miedo a la pérdida.

Viajarás por todo el mundo pero jamás serás turista en ninguna parte.

Olvidarás, soltando, y entonces ya no será necesario perdonar.

Podrás morir y renacer con flexibilidad, confiando en tu capacidad de crear.

Sabrás cuándo responder con palabras y cuándo con silencios.

Recordarás que, para sentirte conectada con la vida, necesitas cultivar la disposición a celebrar.

Llegarás a desarrollar la capacidad de comprender, sabiendo que no significa validar ni justificar.

Te será más fácil desprenderte de tu historia y de todas las anécdotas a las que permaneces aferrada.

Hallarás los recursos internos para declararte definitivamente sorda a toda voz que no sea la de tu intuición y ciega a toda visión que no sea la de tu alma.

Descubrirás que los opuestos se integran en ese punto intangible en donde ambos extremos son los elegidos.

Tendrás bien en claro que tus huellas preceden a tus pasos, conformando tu destino.

domingo 22 de julio de 2007

Instrucciones para Procesar las Penas


Seleccione cuidadosamente una gran cantidad de penas, de considerable antigüedad, tamaño y peso.

Obsérvelas bien a fin de asegurarse que aún estén intactas, inalterables, pese al tiempo transcurrido.

Colóquelas sobre la mesada de la cocina, frente a usted, en forma de semicírculo.

Concéntrese y comience a llorar. Llore y llore sin parar durante el tiempo que sea necesario, hasta juntar un litro y medio de lágrimas en un recipiente.

Ponga las penas en remojo hasta que se ablanden bien. No se apresure. Hace falta tiempo para ablandar las penas.

Mientras tanto, prepare su procesadora interior.

Verifique las funciones de disolución, volatilización y atomización, los comandos de cambio y el botón de encendido y apagado. Recuerde que todo lo maneja usted.

Una vez introducidas las penas y las lágrimas en la procesadora interior, enciéndala, seleccione cualquiera de las tres funciones anteriormente mencionadas y observe. Continúe hasta que el contenido del recipiente haya desaparecido.

Usted decide cuándo detener el funcionamiento de su procesadora.

Cumplido el tiempo, accione el botón de apagado, acérquese a una ventana, permita que el sol le acaricie la cara y que su calidez le capture el alma, agradezca el hecho de estar vivo y elija concientemente no permitir que las penas nublen su cielo interior.

Y cuando un día la pena retorne, vívala con todo, porque también hay un tiempo para el dolor. Pero no olvide aquello que dijo alguien que conocía profundamente la vida y las leyes que la rigen: "Si lloras demasiado la muerte del sol, tus lágrimas te impedirán ver las estrellas".


Delirio


Palabras sueltas
Para expresar un sentimiento.
Sensación embriagadora,
Palpitante,
Llenando el interior del ser:
El dolor está presente,
Me hará crecer,
Me traerá paz.
¿Por qué el mundo no lo puede comprender?

Amo al dolor
Porque me hace más buena.
El dolor ennoblece,
Aplaca la ira,
Ordena el corazón.
Palabras sueltas… Sensaciones…
La vida es muerte sin amor.
El caos es el mismo
Al principio y al fin.
Disolviéndome siempre…
Para que vuelva a vivir.


Acerca de Hacer Prisiones



Los humanos hemos desarrollado la capacidad de hacer prisiones.

Las prisiones son espacios -no necesariamente físicos- en los que nos impotenciamos, transformándonos en identidades condenadas a cadena perpetua.

Construímos prisiones y vivimos entre rejas, cautivos, reducidos en calabozos imaginarios, amordazando nuestra creatividad.

¿Podemos identificar el momento en que elegimos convertirnos en rehenes de nuestras propias limitaciones? Aquí hacemos prisión.

¿Podemos identificar el momento en que decidimos encerrarnos, aislarnos, aniquilando nuestra propia identidad en la separatividad? Aquí hacemos prisión.

Hay muchos humanos sueltos en la vida, pero sólo algunos son libres.

A veces conviene recordar que el enemigo nace adentro, vive adentro, ataca desde adentro y, en ocasiones,también lleva nuestro nombre y apellido.




Por un Cambio de Conciencia

Cuenta la mitología que, en algún momento del tiempo, del cofre de Pandora escaparon todas las calamidades que aquejan a la humanidad: vejez, enfermedad, trabajo, vicio, demencia y pasión.

En la época actual, las calamidades originales han sufrido diversas variaciones, adquiriendo modalidades de expresión más sutiles, lo que las hace más difíciles de percibir y, una vez que han echado raíces, casi imposibles de eliminar. Por eso es necesario que estemos muy atentos. Si reconocen algunas señales en ustedes o en sus allegados, no las dejen pasar de largo. Es necesario que todos nos pongamos a trabajar, para no permitir que la humanidad sea asolada por este flagelo.

Un cambio de conciencia y una enorme voluntad de superación servirán para atenuarlas, hasta que puedan entrar en proceso de extinción.

He aquí una guía que puede facilitar la tarea de identificarlas:

La falta de sentido: Actúa mediante la desorientación, la confusión, la pérdida del rumbo. Quienes son víctimas de ella se consumen en la oscuridad y en el vacío.

La falta de fe: Nunca está sola. Siempre llega de la mano de otras calamidades de este listado. Se aloja en lo más profundo del corazón y lleva consigo aislamiento, desamparo, caos y desintegración.

La pena por los sueños destrozados: Siembra la desesperanza, la falta de confianza en las propias capacidades y la desilusión. Quebranta las voluntades más firmes, aniquilando los deseos de vivir mediante el escepticismo.

El exceso de fantasías: Se alimenta de imaginación. Revolotea sobre la cabeza de las personas y anida en su mente, desde donde las aguijonea con quimeras y castillos en el aire que jamás serán convertidos en proyectos o aspiraciones.

La negación del amor: Actúa mediante la frustración, el pesimismo y la melancolía, intentando inocular una intensa sensación de carencia y provocando la tristeza y el llanto. Condena a la ausencia perpetua de ternura.

Y, finalmente, la más negra y amarga de todas:

La pena del corazón cerrado: Lleva consigo al amor que no ama, al dolor que no duele, al placer que no deleita, a la rabia que no enfurece y a la fe que no cree.

Si nos hacemos cargo del compromiso que implica no permitir que nuestra alma sea capturada por estas calamidades, podremos convertirnos en seres luminosos capaces de vivir con sentido, fe, criterio de realidad (no exento de una dosis adecuada de fantasía creadora), y un corazón abierto al amor.

¿Quién Soy?


Quién me habita interiormente
cuando ya no sé quién soy?


Quién me habita en el dolor?

Quién encuentra cuando busco?
Quién abre cuando yo cierro?
Quién mira cuando no veo?

Quién me habita en la impotencia?
Quién, en la desolación?

Quién soy cuando en nada creo?
Y cuando creo ¿quién soy?

Quién se detiene si avanzo?
Quién avanza si yo freno?

Quién sabe hacia dónde voy?



Al Deseo, Mensajero del Alma



Atravesaba una etapa de mi vida en la que debía tomar una decisión trascendental, cuando alguien me dijo: “todo tiempo que no sigas tu deseo, será tiempo perdido”.

Quedé perpleja ante tal afirmación y me pregunté ¿qué es para mí el deseo?

Entonces lo definí así: “el deseo es un movimiento sísmico interior provocado por el alma, que intenta comunicar sus dictados, impulsando a concretar todas aquellas aspiraciones que conducirán al encuentro del propósito esencial de la vida”.

Alice Bailey ha dicho que “toda enfermedad es el resultado de la inhibición de la vida del alma”.

Siguiendo esta línea de pensamiento, podríamos decir que escuchar y consolidar el propio deseo puede ser un camino hacia la salud y la integración.

Sería valioso que existieran instrucciones o consignas para concebir un deseo. Se me ocurre llamarlas “un arte del bien desear”.

¿Y cómo sería esto del “bien desear”? ¿Cómo crear y dar forma a un deseo? ¿Lo sabemos? ¿Nos planteamos la cuestión desde esta mirada?

Tal vez algunas de las consignas esenciales para construir concientemente un deseo tengan que ver con no dañar, con no sustentarlo en pasiones destructivas, con elegir corporizar aquellos deseos que sean un incentivo para crecer incluyendo la solidaridad y el respeto por la libertad.

Si pudiera hablar con el deseo – ese mensajero del alma – le pediría que movilice sólo mis mejores talentos y habilidades, que convenza a mis miedos e inseguridades para que no lo inhiban, que estimule mi dignidad y no mi orgullo, que encienda en mí el espíritu de búsqueda, que me enseñe a reaccionar menos y a responder más ante cada situación, que no se achique ante las dificultades, demoras y negativas de la vida, que no pierda intensidad cuando el dolor intente quebrarme, que me conduzca hacia la realización y la plenitud, dándome la fuerza interior para poder ser yo misma todo el tiempo, y pese a todo, hasta el final.

Me Debo


Me debo la paz que no he hallado.
Me debo la virtud y el heroísmo.
El equilibrio que no he recuperado
Después de haber caído en el abismo
Que mis miedos y carencias han cavado.


Me debo el amor que no ha llegado,
Ese amor que transmuta el egoísmo.
Me debo el llanto que no he derramado.
La luz mental que disipa el espejismo.
La decisión de liberarme del pasado.


Me debo la dicha que siempre he buscado.
La alegría, la bondad, el optimismo.
La compasión, el amor a lo sagrado.
La plenitud, la entereza, el dinamismo,
Y los sueños aún no concretados.


Creación




Había llegado la hora de dejar un surco en el camino.

El alma venía tironéandole desde hacía tiempo, y él no la escuchaba.

Pero ese día fue diferente.

Decidió ponerse en marcha para consolidar “lo suyo” y darlo a conocer a los demás.

Descubrió que no podía llevar muchas de sus posesiones en ese viaje. Se tomó el tiempo de revisar en su interior y tuvo que desprenderse de recuerdos, frustraciones, castillos en el aire o quimeras, de dolores y de toda la ira contenida en su viaje anterior.

Con semejante cargamento no puede uno darle la mano al alma y dejarse llevar. El alma transita liviana por la vida y no comprende cómo nosotros necesitamos llevar tanto peso durante todo el tiempo.

Despojado de todas sus viejas pertenencias, abrió los ojos interiores, escuchó la voz de su intuición y zarpó hacia la alquímica travesía de ser él mismo.

Sin grandes estructuras que lo aprisionaran. Sin voces ajenas a “la obra” que impusieran sus mandatos. Sin sus propias voces que le contaban historias convenientes para otros tiempos, en los que las justificaciones estaban a la orden del día.

Simplemente a solas con su alma y con la confianza en el proceso de su vida, resolvió incrustarse en la realidad para modificarla.

Así conoció el poder de innovar.

Y, por primera vez, se dio a luz a sí mismo, poniendo su fuego en su obra.
Y su obra le devolvió más fuego.

Así conoció el poder de crear.

El Encuentro



Es la hora.
Estoy en mi lugar. Estás en el tuyo. La ternura lo colma todo.
Esperamos unos instantes en silencio. Todavía siento miedo y parece que habrá eclipse del deseo.
De pronto, nos dejamos atravesar por la pasión y se abren paso la entrega, la magia y la plenitud, la desmesura y la exaltación.
Nuestras almas – provocativas y arrebatadas - reconocen la oportunidad de manifestarse y su alboroto eleva la energía del lugar.
Nos nutrimos … Nos desbordamos…
El momento es delicadamente delicioso. Se desenvuelve, avanzando, y así se cumple nuevamente el destino.

**********

Todo está consumado: la quietud y el silencio lo indican. Acariciamos el anhelo de aferrar este momento y quedarnos saboreándolo.
El encuentro ha rozado la perfección de lo divino.
Nos miramos, advirtiendo que el miedo no ha sido un huésped fastidioso.
El deseo ha olvidado sus ardores y ahora es un compañero apacible y reposado. Habrá que atreverse a dejarlo partir, para que pueda recuperar intensidad.
Comenzamos a sentirnos deshabitados… La pasión agoniza y el vacío intenta profanar el alma.
Se cierra un ciclo.

**********

Imperceptiblemente, asoman la pena y la alegría al mismo tiempo. Enlutada una, luminosa la otra. Sublimes ambas.